martes, 8 de julio de 2014

Séptimo infierno

Foto: fifa.com
Alemania era favorita ante el local Brasil, lo cual ya decía bastante del actual 'Scratch', pero lo que ocurrió en el Mineirao fue una pesadilla jamás imaginada por la torcida.

No fue un baile, fue una masacre. Fue la pelea entre un robot y un muñeco de trapo, un partido tan catástrofico para los locales que la historia del Maracanazo parece una travesura de niños. El trauma de 64 años para los brasileños ya tiene sustituto y este es todavía más doloroso.

Brasil no había hecho un gran torneo, no hay necesidad de repetirlo, pero en su último partido ante Colombia había mostrado algo de mejora. Sin embargo, el golpe que significó la lesión de la estrella Neymar y la suspensión del capitán Thiago Silva fue demasiado junto a la falta de argumentos que presentó el equipo de Luiz Felipe Scolari en el duelo ante los germanos.

Alemania y Brasil ofrecieron sobre el campo dos imágenes tan distintas como increíbles, cada una a su modo. Los teutones dieron una exhibición que será recordada por todos los que la vimos por siempre. Alemania fue una máquina que funcionó a la perfección, sin una sola grieta a lo largo del encuentro. Ya venían demostrando durante el Mundial lo sólidos que eran, pero lo del martes en el Mineirao fue mucho más de lo que nos habían ofrecido antes, mucho más de lo que habíamos imaginado. 

Le salió todo al equipo de Löw, vimos seguramente el mejor partido en las carreras de Sami Khedira y Toni Kroos, una nueva gran actuación de Manuel Neuer, a Miroslav Klose romper un récord y a Thomas Müller volver a mostrar credenciales para ser quien rompa en unos años ese récord.

Todo lo contrario fue Brasil. Más allá de unos primeros minutos en los que salieron al ataque, los locales no pudieron hacer nada más que sacar la pelota de su propio arco cada vez que los 'desalmados' alemanes los lastimaban. Scolari apostó por el grupo que ganó hace un año la Copa Confederaciones y no optó por alguien con fantasía aparte de Neymar. Con la lesión de este, su ataque se quedó con obreros pero no había arquitecto, además Fred mostró a lo largo de todos los partidos un nivel tan bajo que fue el señalado por los hinchas y se llevó todos los abucheos. 

La camiseta que defendieron en distintas épocas Pelé, Garrincha, Zico, Ronaldo, Romario, Cafú, entre otros, quedó manchada este martes por la humillación, una humillación que no borra las cinco estrellas que llevan sobre su escudo, pero que sí destiñe el color hasta que haya opción de reinvidicación, una que solo puede llegar dentro de cuatro años.

Brasil organizó este Mundial con la ilusión de curar una herida que dolía desde hace 64 años, pero terminaron abriéndola más con una masacre que si no la hubiéramos visto, no la creeríamos. 

Rossana Salazar
@rossanasp

1 comentario:

  1. me dio una pena sobre todo los niños cuando miraban el marcador, la cancha otro gol y volteaban sus lagrimas a sus padres para que detengan aquello que les estaban sucediendo y otro mas y cada gol es marcado con un fierro de acero inolvidable al rojo vivo creando un trauma insuperable ni digerible

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