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| Foto: fifa.com |
Entre tantos hechos fantásticos que nos va
dejando este Mundial, ayer Luis Suárez regaló uno de los más alucinantes: lo
mordió a Giorgio Chiellini y puso al planeta entero a hablar de lo sucedido.
Nadie se queda sin comentar. Todos tienen
algo que decir sobre la conducta de Lucho Suárez. Queda la impresión de que son
más los que creen que es un mal ejemplo, un antiético, que no representa ningún
valor, que le hace daño al deporte, u otros que creen aún peor pues aseguran
que es un “asqueroso” y los más osados sueltan que no debería jugar nunca más
al fútbol mediante una ejemplar sanción de la FIFA.
Otros, en la vereda opuesta destacan que su
intención de siempre ganar, su atrevimiento y osadía, su valentía, su fe inclaudicable,
su espíritu de líder, su cuota goleadora en los momentos más difíciles, entre
otras virtudes, lo colocan en un pedestal de ídolo o, cuando menos, un jugador
al que siempre quisieras tener en tu equipo porque te da medio partido ganado
antes de jugarlo y la otra mitad al final de los noventa minutos.
Siendo que es reincidente en esto de morder
a sus adversarios y que en los Mundiales ya se le tiene como un jugador
“tramposo” luego de la alevosa mano de penal que cometió contra Ghana en los
cuartos de final de la Copa
pasada, la voz de sus defensores pierde fuerza ante la arremetida de sus
fiscales. La FIFA
estaría aceptando iniciarle un proceso ante la presión mediática y hasta sus
potenciales nuevos empleadores, como Real Madrid y Barcelona, estarían
desistiendo de comprar al delantero uruguayo por sus costumbres antropófagas.
Personalmente, no podría discrepar más con
estos clubes españoles pues se estarán perdiendo del mejor atacante del momento
en el mundo. Problema de ellos. Ciertamente la FIFA tiene la potestad de castigar al jugador al
ver el video, pero si es así, debería sancionar a todos los que cometieron
infracciones o acciones dolosas que no hayan sido advertidas por el juez del
partido en el momento de la jugada. Lo de Suárez fue una acción de tarjeta
roja, sí, lo estipula el reglamento; pero el árbitro no la vio. Si se va a
castigar la intención, habría que hacerlo con todos. Si se va a castigar la
gravedad de la agresión por el potencial daño que puede hacer, hay jugadas
mucho más riesgosas que exponen en un grado más alto al futbolista que recibe
la infracción.
Si se quieren evitar este tipo acciones en
el futuro, lo que el ente rector debe hacer es estipular en su reglamento que
tales o cuales faltas serán penalizadas de ‘N’ forma de ahora en más. Yo creo
que un buen desincentivo para quienes quieran cometer faltas tipo Suárez es que
se le suspenda por todo el torneo en el que cometió la falta. Es decir, según
esta idea, Suárez quedaría automáticamente fuera del Mundial. Suficiente, ¿no
creen?
Sin embargo hay un tema mucho más de base
que el hecho de que se sancione o no a Luis Suárez. Y es que no todos sienten
el fútbol de la misma manera; por hablar del equipo que está al centro, habrá
que decir que Uruguay siempre ha jugado así, juega así y seguirá jugando así
hasta el día del Juicio Final. La tecnología y el reglamento se perfeccionan
constantemente y de manera ininterrumpida para evitar este tipo de situaciones
injustas, para castigar a los que van en contra del Fair Play. Sin embargo, los
uruguayos siempre encuentran la manera de jugar en el límite de lo permitido o
rebasarlo y asumen el riesgo de tener que pagar el costo: una expulsión o una
suspensión. Sin embargo, y aquí radica el problema, la saben hacer y dejan
renegando a todo el mundo, literalmente. Los futbolistas uruguayos sienten así
el fútbol y si el reglamento se modifica para potenciar su rigor, ellos igual
encontrarán la manera de seguir jugando al límite y destrozando la paciencia de
sus oponentes y de los hinchas defensores de la caballerosidad del deporte.
Un nuevo inciso en el reglamento no
cambiará nada, lo que hay que hacer es aprender a enfrentar rivales como ellos,
con todas su mañas y aprender a no caer en sus trucos. La sicología es parte
del juego; quiéranlo o no, así es. Si dejas que el otro la maneje mucho mejor
que tú, seguirás perdiendo, masticando bronca y quejándote porque “eso no se
vale” mientras que ellos no paran de celebrar.
Diego del Rosario
@ElPelotero6




Muy buena apreciación, sobre todo imparcial y justa, resaltando todos los frentes de la situación.
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