jueves, 8 de mayo de 2014

Hagamos la simple



Un técnico serio, mantener al equipo, hacer un mix de experiencia y juventud en el plantel, llevar a los jóvenes de a pocos y asignarles responsabilidades desafiantes pero que puedan alcanzar. Cosas evidentes que no siempre se aplican.

Muchas veces escuchamos o leemos frases del tipo “no existen las verdades absolutas”. Esta frase la tomamos como cierta cuando se trata de deportes y parece no tener puntos flacos pues cada aseveración cuenta una y otra vez hechos que derrumban su certeza. Ni siquiera una afirmación tan sólida como esa que dice que un equipo ideal es una mezcla óptima de juventud y experiencia es absoluta pues pueden contarse ejemplos de lo contrario como el Cienciano campeón de la Sudamericana 2013 con puros ‘tíos’ o como seguramente hubiera sido el destino de Alianza Lima en 1987 pero la historia quiso que no pudiéramos comprobarlo de una manera muy dolorosa.

Sin embargo es lo que manda la lógica, hacer la simple y no tratar en cada caso de descubrir la rueda. Equipos de “viejitos” o todos cavernícolas que ganen como la Grecia campeona de Europa son casos aislados y, muy probablemente, en la mayoría de los casos, hayan sido producto del azar. Resulta mucho más conveniente armar equipos que combinen sin grandes misterios las edades de los jugadores y sus capacidades técnicas. Porque tampoco hay equilibrio si se trata de una escuadra donde todos tienen guante de seda en el pie, en cada caso se requiere del sargento, del perro de presa, que cambie la idiosincrasia del equipo en momentos específicos, en el estilo de juego y en la personalidad.

Es para lamentar que veamos equipos que juntan gente que tiene recorrido pero no calidad. O lo que ocurre con algunos jóvenes que son promovidos y que no dan fuego o que se queman porque se les cargan responsabilidades que no están de acuerdo a la madurez que han alcanzado. Esta situación se hace más evidente en los equipos grandes, aquellos que deberían ser la referencia del fútbol peruano y que aún no tienen claro cuál es su norte. No pongamos nombres, todos sabemos a quiénes se pueden acomodar en uno u otro grupo.

Lo ideal es copiar o replicar el trabajo que hizo la San Martín… con su equipo de vóley. Trajo el año pasado y mantuvo a un profesional serio y destacado para la dirección técnica como lo es Juan Diego García, con experiencia en nuestro medio y en Europa. Reemplazó adecuadamente a sus refuerzos foráneos: tras la partida de las dominicanas Cándida Arias y Yonkaria Peña, que estuvieron la temporada pasada, fue por la serbia Jadranka y Milca de Brasil, además de mantener a Patty Soto y a Yulissa Zamudio para poner la cuota de experiencia. ¿Y la juventud? Zoila La Rosa quien ya tiene un tiempo probando su valor y Ángela Leyva quien con años de adolescente se comporta como toda una veterana en la cancha. Un equipazo este de la San Martín, con todos los elementos que manda el más básico de los criterios. A ver si aprendemos algo para no seguir viendo un nivel tan pobre en otros deportes.

Diego del Rosario
@ElPelotero6

0 comentarios:

Publicar un comentario