El equipo por excelencia

La selección alemana se coronó campeona del mundo tras vencer por 1-0 a Argentina en la final. Los germanos fueron por lejos el mejor equipo del torneo y se llevaron un título que es consecuencia del trabajo de muchos años.

Séptimo infierno

Alemania era favorita ante el local Brasil, lo cual ya decía bastante del actual 'Scratch', pero lo que ocurrió en el Mineirao fue una pesadilla jamás imaginada por la torcida.

Los hérores inesperados

David Luiz, Hummels, Van Gaal y Krul se llevaron las miradas en los partidos de cuartos de final. En Argentina, además, destacó el equipo por encima de la individualidad. Los favoritos se metieron a semifinales, sufriendo, pero entraron.

Esos no eran tan malos

Clasificó Argentina a los cuartos de final de la mano de Lionel Messi. Clasificó Argentina jugando sin gustarle casi a nadie. Muchos asocian a este Messi de esta Argentina con el Maradona de esa Argentina. Pero hay una diferencia notable.

Trama nueva, final conocido

Francia y Alemania vencieron a Nigeria y Argelia y clasificaron a cuartos de final del Mundial. Los africanos estuvieron cerca de sorprende pero, como era de esperarse, ganaron los de siempre.

domingo, 29 de junio de 2014

Lo real y maravilloso latinoamericano

Foto: fifa.com
El fin de semana que se acaba dejó atrás una “mini Copa América”. Repasemos sus contrastes, cómo les fue, por qué y qué puede pasar con ellos más adelante. Nos centramos en los “chicos”, en esta ocasión.

Más de una grata sorpresa nos dejó la primera ronda del Mundial. Al menos a los latinos que disfrutamos de la inesperada clasificación de Costa Rica, como punto más saltante al ser la menos probable. También gozamos del pase chileno a los octavos de final pues los sureños tuvieron que enfrentar a los dos últimos finalistas de la Copa del Mundo. No fue menos satisfactorio encontrar que Colombia superó la primera fase con puntaje perfecto y México no se quedó atrás, luego de superar a una complicada Croacia que amenazaba con mandar a los aztecas pronto a casa. Brasil tenía que clasificar y su destino es estar siempre peleando arriba, así que no cabe darle muchas vueltas a su participación; va flojo, pero más temprano que tarde encontrará la brújula. Uruguay también nos alegró, pero cómo logró la clasificación luego de su primer partido y con la actuación de anti héroe Luis Suárez; de no ser por esas circunstancias, su pase a octavos no hubiera resultado tan emotivo. Veamos a los nuevos o a los pendientes que se metieron entre los mejores dieciséis.

La historia no se cambia tan pronto. El mensaje para los chilenos que llegaron a Brasil fue un poco pretencioso. No se trata de criticarles la confianza en sí mismos, pero los objetivos que uno se traza deben ser medibles y alcanzables; los mapochos se quedaron en la primera de estas dos condiciones. El discurso oficial era “venimos a ganar la Copa” y era apoyado con frases menores del tipo “llegó la hora de cambiar la historia”. Algo de eso parecía que se daba cuando superaron a España, pero la verdad es que se trató de una Furia Roja bastante sosegada. Le ganaron con fútbol pero más con la cabeza. Pero la cabeza no siempre alcanza para ganarle a los que juegan más fútbol, ¿se entiende? Perdió contra Holanda en un partido que no se jugaba “nada” y luego no pudo con Brasil en el partido que todos los chilenos entendían como el llamado a ser la verdadera bisagra. 

Tal vez este Mundial sea la bisagra pensando en un proyecto de muy largo plazo que pueda colocar a Chile en la élite del fútbol mundial de manera permanente y no que sea flor de un día como pasa con tantos países que dan fuego con ciertas generaciones pero no se vuelven grandes del universo futbolero. Chile debería apuntar a repetir generaciones de futbolistas como la actual, que le pueden hacer pelea a cualquiera y con la convicción de que se puede. Tarde o temprano (quizás más tarde, pero la paciencia es indispensable) se le dará el gran objetivo. Deben ver a otros países que llevan años trabajando por lo mismo y siguen haciéndolo sin poder aún dar el golpe. A seguir andando este camino, que es el correcto.

En Barranquilla me quedo. Y es que parece que Colombia jugara el Mundial en la ciudad donde es local en las Eliminatorias. La Selección Colombia está acompañadísima en el Mundial brasileño y tendrá su primera prueba de fuego justamente ante Brasil. ¿Cómo que la primera? ¿No ha probado ya su valía? Me van a disculpar los que se han emocionado con los cafeteros, pero la respuesta es no. Ha probado que tiene un plantel rico en técnica y que pasó un nivel básico: el de ganar siempre los partidos ganables. Ni Grecia, ni Costa de Marfil ni Japón son o fueron grandes rivales que pudieron complicar realmente a los dirigidos por José Pekerman. Hay mérito, pero no se puede creer que ellos sean lo máximo ante una exigencia que no pasa de moderada.

¿Y Uruguay tampoco era bravo? Para responder esa pregunta basta pedirle, lector, que haga memoria y recuerde qué pensaba cuando, antes del inicio del Mundial, le pedían que midiera la fuerza de Uruguay con Luis Suárez y sin él. Todos coincidíamos en que los celestes tenían poca o ninguna chance de ir con éxito por Brasil sin el muelón mordelón. Colombia aprovechó su expulsión de la Copa y ganó otro partido ganable. 

Brasil no ha convencido en el ideario común, pero sería más justo decir que no ha gustado. Los locales han tenido rivales mucho más complicados que los que tuvo Colombia (la achorada Croacia, México y la mejor selección chilena de la historia) y llegan cuajados, sin el menor atisbo de soberbia, a jugar contra los colombianos que, por su bien, esperemos que sigan con los pies en la tierra. Brasil vuelve a ser el partido de la historia para un sudamericano; lo será contra Colombia como lo fue contra Chile, y ya sabemos cómo le fue a la Roja.

México lindo y querido. En realidad más querido que nunca este México que prácticamente cada latinoamericano adoptó como suyo. Un exceso de voluntad este equipo que de verde solo tenía la camiseta. Maduro, sobrio, goleador, ordenado, rápido y fuerte. Nunca en su historia tan llena de sinsabores inmerecidos tenía así de clara la posibilidad de tumbarse a uno de los que siempre lo tumban. México suele no poder con Brasil y Argentina por este lado del mundo y tampoco la ve contra Alemania, Italia, es decir, los campeones mundiales y Holanda que aún no se puede colar en dicho grupo. Pues esta vez le tocó probarse a sí mismo que ya podía subir un peldaño justamente ante Holanda y no pudo. Que solo le faltaron diez minutos es una excusa blanda, está maduro pero debe seguir esperando para cosechar.

México lleva años, muchos años y varios Mundiales intentando ponerse encima o a la par de los verdaderos grandes del planeta. Debe ser el equipo que en todo el mundo está más cerca de lograrlo pero sin conseguirlo. Es un ejemplo, pues sigue en su lucha y no baja su nivel; al contrario, cada vez estrecha más la brecha que lo separa del ápice de este deporte. Ojo Chile, que así es como se hace.

Pura Vida. Finalmente queda Costa Rica que logró su clasificación al final del domingo luego de alargarlo más de la cuenta hasta la tanda de los penales. A diferencia de los otros equipos que revisamos líneas arriba, los ticos, que siempre se preocupan por jugar bien, no han jalado la vista del mundo pues salvo una actuación medianamente destacada en 1990, nunca asomó como una posibilidad de colarse a las instancias finales de los Mundiales. Tampoco hizo una gran Copa América (cuando se le invitó) ni sus procesos eliminatorios fueron llamativos como sí ha sido el caso de  Colombia o Chile en más de una oportunidad. Esta vez logró captar la atención de todos pues se bajó con contundencia a los favoritos Uruguay e Italia para quedarse con el primer lugar del grupo sin ajustar mucho en su empate con Inglaterra. 

¿Un proceso no tan nítido o un grupo genial? No importa, la alegría parecía garantizada por el momento espectacular y había que aplastar a Grecia en los octavos (porque era “fácil”). Ya vimos qué pasó: Costa Rica se quedó sin piernas, apenas pudo mantener el ritmo un tiempo y no fue eliminado porque efectivamente Grecia es un rival modesto. La alegría y el mérito son reales, por lo hecho en la primera ronda pero eso ya lo hizo alguna vez. Ahora no ganó el partido ganable, pero vale el hecho de haber eliminado a los helénicos. ¿Está para ganarle a Holanda? Bueno, el partido hay que jugarlo y luego ver si el proceso se aclara para mantener este nivel de alegrías en el país más feliz del mundo.

Diego del Rosario
@ElPelotero6

sábado, 28 de junio de 2014

Fútbol lindo, fútbol cruel

Foto: fifa.com
El Brasil de Neymar y la Colombia de James Rodríguez se metieron a los cuartos de final del Mundial al eliminar a Brasil y Uruguay. Uno lo hizo sufriendo y el otro convenciendo.

Temprano en el estadio Mineirao se vio una de esas definiciones que quedan por siempre en la memoria. Es difícil explicar la dimensión del fútbol, más difícil todavía es explicar la dimensión de un Mundial pero la imagen final del Brasil-Chile lo hace a la perfección.

Neymar tirado en el césped llorando como un niño, Gary Medel y Gonzalo Jara abrazados sin poder contener las lágrimas, Julio César quebrándose en la entrevista posterior y los hinchas en las tribunas con los ojos rojos. Lo que pasó en Belo Horizonte nos demuestra una vez más lo lindo y cruel que puede ser el fútbol.

El horizontal le había negado a Mauricio Pinilla la opción de ser héroe cuando corría el minuto final del tiempo suplementario, pues ese papel iba a ser para otros dos jugadores en ese partido.

Julio César y Neymar. El portero, señalado como villano hace cuatro años cuando Brasil se despidió de Sudáfrica ante Holanda, volvió a ser aclamado tras ser clave al atajar dos penales. Mientras que Neymar, que poco y nada había hecho a lo largo de 120 minutos de juego, asumió la responsabilidad de patear el quinto penal ante la angustiosa mirada de todo un país que había estado al borde de un infarto y que recién pudo encontrar desahogo cuando el chico del Barcelona ejecutó con mucha categoría y posteriormente el palo le negó el gol de Gonzalo Jara. El anfitrión estaba a salvo.

Por lo mostrado, Chile no merecía irse así pero el fútbol no siempre entiende de justicia, aunque sí da revanchas. Dejó todo lo que tenía y más, como lo hizo Medel que jugó desgarrado. Se van con lágrimas pero con la cabeza alta porque no la agacharon para jugar con el campeón, ni con el subcampeón y menos ante el organizador. Brasil también tiene que alzar la mirada, secarse el llanto que dejó la emoción del sufrido triunfo y ver hacia adelante, porque nada será fácil.

Y en el horizonte le aparece Colombia, que no tiene a Falcao pero tiene a James, el chico que ha marcado 5 goles en 4 partidos para hacer bailar a todos los 'cafeteros'. Al frente tuvo a una dolida Uruguay, que no se repuso del golpe que significó perder a Luis Suárez, y aunque intentó hasta el final, se quedó con las manos vacías.

James Rodríguez es hasta ahora el mejor jugador del Mundial pero a Colombia lo respalda un equipo, tal vez el más completo que se ha visto en el torneo. Tiene defensa, contundencia, talento y garra, por si fuera poco tiene a un gran arquero como David Ospina. José Néstor Pekerman ha sabido guiar a este equipo que ahora afrontará su más grande prueba en el torneo, Brasil. 

Neymar y James, el primero con más presión que el segundo, están en su momento y se verán las caras. Sufriendo golpes y llorando alegrías, los chicos se hicieron grandes.

Rossana Salazar
@rossanasp

viernes, 27 de junio de 2014

Los vamos a extrañar


Hoy toca descanso de Mundial. Luego de quince días seguidos llenos de emociones encontradas, habrá 24 horas para que respiremos y quedemos listos para ver a los mejores 16 equipos en partidos de todo o nada. Aprovechemos para repasar a los que se fueron y vamos a extrañar.

Mañana empiezan los octavos de final y sin ninguna duda, los dieciséis que los jugarán son los mejores. Al menos los mejores de sus grupos por lo que vimos en estas primeras dos semanas de Mundial. Sin embargo, en este punto puede ser válido reconocer a aquellos grandes equipos que se van pronto y también a las fantásticas figuras que abandonaron pronto la competencia. ¿Quiénes son? Cada uno puede armar su propia lista. Esta corresponde a la visión particular de quien escribe; usted puede coincidir o discrepar, estamos llanos a la discusión alturada.

Pirlo y su Italia. De todos los equipos que ya fueron eliminados del Mundial, probablemente sea Italia el que más se hará extrañar. Descalificado en el choque ante los impopulares uruguayos, el cuadro azurro se va en primera rueda de una forma sorpresiva pues arrancó muy bien, dejando una excelente impresión ante Inglaterra que no pudo sostener ante la increíble Costa Rica. El partido ante Uruguay debería hacer volver a Italia a sus raíces pues en ese partido lo lornearon; un multicampeón puede ser derrotado pero no de la manera tan candorosa como cayó ante los celestes. Y con ese equipo se va el que pudo ser el Balón de Oro de la Copa si es que avanzaba hasta instancias finales: Andrea Pirlo. Sobran las palabras, ya se le irá dando, en el avión a Roma, Buffon, otro grande que se fue para no volver más.

España y sus veteranos. El campeón se va dejando una sensación de vacío por su recuerdo pero no por su presente. Nadie pudo imaginarse, hace cuatro años, que en Brasil la Furia Roja fuera a ser aplacada tan contundentemente. Primero Holanda, en un partido que estuvo parejo hasta cierta bisagra que puso algún duende con retorcido sentido del humor, y luego Chile, cuando se comprobó que el potencial no era el mismo. España, probablemente, haya jugado lo mejor que puede hacerlo, pero su plantel experimentado, con Iniesta, Casillas, Hernández, Torres, etc, no da para mucho más.

Cristiano Ronaldo. Y no a Portugal, al cuadro luso no lo vamos a extrañar. Y es que jugó muy mal, justificando plenamente que Alemania lo golee en el debut. Luego debía sacar los galones y tirárselos en la cara a Estados Unidos, pero los que juegan soccer los apagaron claramente. El partido contra Ghana hubiera sido distinto si llegaban con posibilidades reales de clasificación, pero era una utopía. Ni Cristiano, el único portugués que se vio sacrificado y comprometido a pesar de su fuerte lesión, con ayuda médica, se sobrepuso al dolor, jugó lo mejor que podía hacer y se dio el gusto de marcar un gol más para su Portugal.

Irán. Este Mundial se ha caracterizado por el juego ofensivo, técnico y vistoso de casi todos sus equipos. La mayoría sale a proponer y los pocos rezagados en lo táctico aguantan como pueden y afean el partido.  Sin embargo hubo un equipo que vino a romper el molde. Irán fue un equipo exclusivamente contragolpeador y fuerte en defensa; una fuerza basada en el orden y en la capacidad física y que metía miedo cada una de las cinco veces que se proyectaba por partido. A estos persas yo sí que los voy a extrañar.

Ghana. Rápidos, listos, goleadores, así llegaron los jugadores de Ghana a la cancha y así jugaron cada uno de sus tres partidos. El sistema no permite que avancen tres clasificados por grupo, pero tal vez hubiera sido lo más justo porque no fue menos ni que Alemania ni que Estados Unidos cuando los enfrentó, pero así es el fútbol. Cuatro años más a esperar para que puedan volver a brillar en el Mundial, las Estrellas Negras.

Y usted, ¿a qué otro equipo va a extrañar?

Diego del Rosario
@ElPelotero6

miércoles, 25 de junio de 2014

Messi y los demás

Foto: fifa.com
Argentina pasó a octavos de final del Mundial con puntaje perfecto pero con un rendimiento menor que eso considerando que estaba en un grupo que no se esperaba exigente. El equipo albiceleste, por ahora, es Lionel Messi y los demás.

Antes del inicio del torneo se habló mucho del desequilibrio que había en el equipo argentino, debido a su potencial en ataque y su debilidad en defensa. Una ofensiva conformada por Messi, Di María, Agüero e Higuaín era para asustar a cualquiera. Sin embargo, a diferencia de lo que se podía prever, el del Barcelona es el único de los atacantes argentinos que ha cumplido con la expectativa.

Di María genera pero no finaliza, mientras que Agüero e Higuaín han sido intrascendentes. En un grupo en el que tuvieron que enfrentar a Bosnia, Irán y Nigeria, el equipo argentino no brilló en ninguno de estos encuentros y el único que en realidad ha llevado su nivel en ascenso es Messi.

'La Pulga' llegó al Mundial entre una serie de dudas sobre su posible rendimiento debido al bajón en su nivel en la última temporada europea. Pero ya una vez iniciado el torneo se ha encargado de borrar esas dudas para convertirse en la figura absoluta de su equipo, soportando todo el peso que significa liderar a una selección como la argentina, que tiene la aspiración de ganar el torneo.

Argentina pasó apuros en todos sus partidos y siempre tuvo que depender de Messi para salir adelante. El '10' ha anotado cuatro de los seis tantos de su equipo en el torneo. Los otros dos fueron un autogol y una anotación prácticamente fortuita del defensa Rojo. Ante Bosnia, Messi no estuvo cómodo pero apenas tuvo un poco de espacio hizo el gol que les aseguró el primer triunfo.

Ante Irán fue seguramente su peor partido pero en el último minuto apareció para anotar y sumar tres puntos más. Haciendo que lo difícil se vea fácil, Messi pudo soportar los murmullos para convertirlos en merecidos
elogios. Finalmente frente a Nigeria convirtió dos veces, primero luego de un rebote y después con gran ejecución de tiro libre. Minutos antes de su segundo tanto, el portero Enyeama le había atajado un disparo desde la misma posición. Se quedó picón. A la siguiente, no perdonó.

De sus cuatro goles, tres fueron cien por ciento de él. Generó y cobró. En la fase de grupos, Messi no fue el destacado de Argentina, Messi fue Argentina. Ahora se vienen retos más complicados y Alejandro Sabella deberá encontrar la forma para que los que rodean a Messi dejen de ser meros acompañantes y puedan darle más brillo a la estrella.

Rossana Salazar
@rossanasp

El fútbol es así, no lo he inventado yo


Foto: fifa.com

Entre tantos hechos fantásticos que nos va dejando este Mundial, ayer Luis Suárez regaló uno de los más alucinantes: lo mordió a Giorgio Chiellini y puso al planeta entero a hablar de lo sucedido.

Nadie se queda sin comentar. Todos tienen algo que decir sobre la conducta de Lucho Suárez. Queda la impresión de que son más los que creen que es un mal ejemplo, un antiético, que no representa ningún valor, que le hace daño al deporte, u otros que creen aún peor pues aseguran que es un “asqueroso” y los más osados sueltan que no debería jugar nunca más al fútbol mediante una ejemplar sanción de la FIFA.

Otros, en la vereda opuesta destacan que su intención de siempre ganar, su atrevimiento y osadía, su valentía, su fe inclaudicable, su espíritu de líder, su cuota goleadora en los momentos más difíciles, entre otras virtudes, lo colocan en un pedestal de ídolo o, cuando menos, un jugador al que siempre quisieras tener en tu equipo porque te da medio partido ganado antes de jugarlo y la otra mitad al final de los noventa minutos.

Siendo que es reincidente en esto de morder a sus adversarios y que en los Mundiales ya se le tiene como un jugador “tramposo” luego de la alevosa mano de penal que cometió contra Ghana en los cuartos de final de la Copa pasada, la voz de sus defensores pierde fuerza ante la arremetida de sus fiscales. La FIFA estaría aceptando iniciarle un proceso ante la presión mediática y hasta sus potenciales nuevos empleadores, como Real Madrid y Barcelona, estarían desistiendo de comprar al delantero uruguayo por sus costumbres antropófagas.

Personalmente, no podría discrepar más con estos clubes españoles pues se estarán perdiendo del mejor atacante del momento en el mundo. Problema de ellos. Ciertamente la FIFA tiene la potestad de castigar al jugador al ver el video, pero si es así, debería sancionar a todos los que cometieron infracciones o acciones dolosas que no hayan sido advertidas por el juez del partido en el momento de la jugada. Lo de Suárez fue una acción de tarjeta roja, sí, lo estipula el reglamento; pero el árbitro no la vio. Si se va a castigar la intención, habría que hacerlo con todos. Si se va a castigar la gravedad de la agresión por el potencial daño que puede hacer, hay jugadas mucho más riesgosas que exponen en un grado más alto al futbolista que recibe la infracción.

Si se quieren evitar este tipo acciones en el futuro, lo que el ente rector debe hacer es estipular en su reglamento que tales o cuales faltas serán penalizadas de ‘N’ forma de ahora en más. Yo creo que un buen desincentivo para quienes quieran cometer faltas tipo Suárez es que se le suspenda por todo el torneo en el que cometió la falta. Es decir, según esta idea, Suárez quedaría automáticamente fuera del Mundial. Suficiente, ¿no creen?

Sin embargo hay un tema mucho más de base que el hecho de que se sancione o no a Luis Suárez. Y es que no todos sienten el fútbol de la misma manera; por hablar del equipo que está al centro, habrá que decir que Uruguay siempre ha jugado así, juega así y seguirá jugando así hasta el día del Juicio Final. La tecnología y el reglamento se perfeccionan constantemente y de manera ininterrumpida para evitar este tipo de situaciones injustas, para castigar a los que van en contra del Fair Play. Sin embargo, los uruguayos siempre encuentran la manera de jugar en el límite de lo permitido o rebasarlo y asumen el riesgo de tener que pagar el costo: una expulsión o una suspensión. Sin embargo, y aquí radica el problema, la saben hacer y dejan renegando a todo el mundo, literalmente. Los futbolistas uruguayos sienten así el fútbol y si el reglamento se modifica para potenciar su rigor, ellos igual encontrarán la manera de seguir jugando al límite y destrozando la paciencia de sus oponentes y de los hinchas defensores de la caballerosidad del deporte. 

Un nuevo inciso en el reglamento no cambiará nada, lo que hay que hacer es aprender a enfrentar rivales como ellos, con todas su mañas y aprender a no caer en sus trucos. La sicología es parte del juego; quiéranlo o no, así es. Si dejas que el otro la maneje mucho mejor que tú, seguirás perdiendo, masticando bronca y quejándote porque “eso no se vale” mientras que ellos no paran de celebrar.

Diego del Rosario
@ElPelotero6

lunes, 23 de junio de 2014

Te vas muy pronto


El Mundial avanza a la parte en que se definen los clasificados a octavos de final y los que vuelven pronto a casa. Los hinchas que vemos el torneo venimos disfrutando de este pero esta etapa nos deja también un sabor amargo.

La cantidad de goles y las sorpresas en los resultados nos han generado muchas emociones en los últimos días, casi todas positivas. Pero ahora entran las negativas, pues la grata impresión que ha generado Costa Rica con sus actuaciones y triunfos nos deja la consecuencia que este martes entre Uruguay e Italia habrá un equipo que hará maletas antes de lo pensado.

Resulta que a las 11 de la mañana veremos un partido digno de final de torneo pero en la que el ganador no
alzará ninguna copa, sino apenas pasará a octavos de final y el perdedor tendrá que catalogar su campaña como un fracaso por la temprana despedida. Tenemos que elegir si queremos seguir viendo a Luis Suárez o a Mario Balotelli. Tendremos que despedirnos en los Mundiales de Andrea Pirlo y Gianluigi Buffon o de Diego Lugano y Diego Forlán. Demasiado pronto.  

Obviamente ambos equipos tienen la responsabilidad de haber llegado a esta jornada con todo por jugarse. Pero también está el sorteo, que pone en un mismo grupo a Italia, Uruguay, Costa Rica e Inglaterra y en otro a Bélgica, Rusia, Argelia y Corea del Sur. ¿En serio? Hemos tenido que despedir a Croacia y a Inglaterra pero vamos a seguir viendo a dos de esos cuatro, que si hubieran estado en otro grupo seguramente ya estarían fuera. 

En unos días veremos empacar a Cristiano Ronaldo, que además de haber tenido la mala suerte de que Luis Figo no nació diez años después, le tocó un grupo durísimo con Alemania, Ghana y Estados Unidos. Mientras que selecciones como Francia y Argentina tuvieron un camino casi de rosas para pasar a octavos.

Las sorpresas han hecho vibrante este Mundial pero estas mismas sorpresas nos hacen llegar a un momento de despedidas que hubiéramos querido atrasar un poco más. Sabemos que se vaya quien se vaya la fiesta sigue y no se detiene ni por el último campeón, ni por el Balón de Oro, pero queda ese sabor amargo de un adiós que bien pudo tardar un poco más.

Rossana Salazar
@rossanasp

domingo, 22 de junio de 2014

Decepcióname así

Foto: fifa.com
Si el Mundial me va a prometer equipos y figuras que después no rinden, quiero que me regale otros equipos y figuras como las que estamos viendo.

El fin de semana ha estado cargado de encantadoras decepciones. Los grupos F, G y H, donde están Argentina, Alemania, Portugal y Bélgica habían dejado distintas sensaciones al final de la primera jornada. Argentina fue más que Bosnia, pero no pudo consolidar un resultado contundente que refleje su superioridad. Quedó al debe y debía honrar su obligación ante Irán porque, “¿qué es Irán?”

Alemania había destruido a Portugal y lo ponía como fijo competidor de Brasil en la lucha por título de este Mundial. Como evidente contraparte, los que lidera Cristiano Ronaldo se vieron bastante desteñidos y era mandatorio que se desquiten contra Estados Unidos porque “a Estados Unidos le puede ganar fácil”. Mientras tanto, Bélgica hacía su aparición en Brasil 2014 acaparando miradas por el favoritismo que le otorgó el haber ganado su grupo clasificatorio de manera invicta. Apenas pudo superar a Argelia y también dejó pendiente la gran actuación; contra Rusia iba a ser porque “son mejores pues”.

Pero lo que nos tocó ver este fin de semana fue un tobogán de emociones que contradijo lo prometido. Ya estaban todos descarrilados o enrumbados y se salieron de la ruta otra vez. Argentina clasificó pero dejó más cuestionamientos que las leyes del Corán aquí en Occidente. Alemania, que se iba de robo, puso a Miroslav Klose en la historia como máximo goleador de los Mundiales junto al Gordo más bueno, pero los alegres y divertidos resultaron los ghaneses que le robaron un empate que debió ser triunfo. Bélgica se mostró más frío que Siberia y le ganó a los soviéticos sobre la hora y sin mayor merecimiento. Finalmente, Portugal, con Cristiano Ronaldo y todo, estuvo a segundos de quedar matemáticamente eliminada, hasta que el Comandante teledirigió un centro a la cabeza de Varela y extendió la agonía lusa.

Los hinchas de los equipos grandes somos la mayoría. Obviamente queremos que avancen lo más posible en la Copa y sus opacos resultados nos tienen decepcionados y seguro estaríamos más que tristes o molestos si estuvieran quedando eliminados o avanzando con miserias ante equipos mezquinos, aliados de la fortuna y del azar. Pero no es así. Los que les están plantando cara no sacan los resultados al champazo, trabajan una idea clara y la ejecutan muy bien. El Mundial no nos sabe como queríamos pero nos está dejando un gusto por demás agradable.

Desde ayer me entero que muchos quieren comprarse la camiseta de Irán. Ok, no, soy solo yo, pero no serán muchos los que me dirán que estoy loco por querer hacerlo. El equipo al que bombardean de bromas por no tener figuras fuera de su liga local, le hizo un partido increíble a la bicampeona mundial Argentina de Messi y se quedó a un minuto de completar un partido perfecto. Ni el odioso resultado contradice que los que hablan persa jugaron más que muy bien. 

Ghana ya la había hecho bien ante Estados Unidos, pero no se le tenía fe para hacerle el pare a Alemania; pues jugó de forma sobresaliente a punta de velocidad, quimba, alegría, inventiva y gol. Debió ganar, pero sabemos que Alemania tiene pacto con el diablo y no pierde nunca estos partidos.

Bélgica clasificó ante Rusia que juega regular, en el mejor de los casos. En los octavos debería ser derrotada por quien le toque enfrentar pues ha mostrado uno de los niveles más bajos de la competición. Esto desilusiona a varios que la daban como favorita para llegar a los puestos más altos. ¿Cuál es el lado amable? Encuentro uno, para mí, pues nunca le creí a este equipo y no oculto una suerte de satisfacción de ver tan desprolija a esta selección. Nada contra los belgas, solo contra los desesperaditos que ven grandes equipos en unos que tienen que madurar, que seguro darán mucho más en un futuro mediano, pero no ahora. Hay que aprender a ver.

Lo más difícil de asimilar para la mitad del planeta fútbol es que CR7 está a punto de quedar fuera de la Copa del Mundo, nuevamente sin dar fuego. Llegó a su tercer Mundial habiendo marcado solo dos goles intrascendentes en las ediciones pasadas y en Brasil aún no logra marcar. Puso un centro de maravilla para lograr la igualdad ante Estados Unidos cuando ya le bajaban el telón a su Portugal, pero nada más. Los ibéricos sostienen la desilusión entre sus hinchas, pero a cambio surgen estos norteamericanos. Unos yankees de juego ordenado, frontal, fuerte y eficiente. Unos segundos más y llegaban a los octavos de final antes que la misma Alemania. Le ganaron bien a Ghana antes así que estamos viendo que el equipo que dirige Jürgen Klinsmann es una gratísima realidad.

Los favoritos se desmoronan y decepcionan, pero en cambio aparecen otros equipos chicos que juegan mejor que los grandes. Si va a ser así la cosa, el Mundial me puede seguir “decepcionando” cuanto quiera.

Diego del Rosario
@ElPelotero6

viernes, 20 de junio de 2014

De 'cucos' y cenicientas

Foto: fifa.com
En el denominado grupo de la muerte, en el que están tres campeones mundiales como Uruguay, Italia e Inglaterra, Costa Rica dio la sorpresa al clasificar a los octavos de final luego de dos triunfos, dejando así eliminados a dos 'cucos'.

Antes del inicio del Mundial, escuché en varias ocasiones hablar a Jorge Luis Pinto, técnico de la selección costarricense. El entrenador siempre indicó que a Brasil iban a competir y no participar y, entre otras cosas, que el grupo que les había tocado los motivaba en lugar de desilusionarlos.

Pero ya habíamos condenado a Costa Rica desde el minuto que se sorteó el Grupo D del Mundial. Lamentábamos porque entre Uruguay, Italia e Inglaterra uno se iba a quedar en fase de grupos y asumimos que los 'ticos' no solo iban a quedar eliminados, sino que no iban a poder sumar en el torneo, denominándolos así como la 'cenicienta'.

Tras el triunfo ante Uruguay, las palabras de Pinto volvieron a sonar en mi cabeza. Habían ido a competir, los rivales los motivaban y no temían a la camiseta que estaba al frente. Eso que sonaba como un discurso que cualquiera en la misma situación dicho por presión y no por convicción, comenzaba a ser asimilado. Ante los 'charrúas' comenzaron perdiendo, situación que desanima al equipo que se siente inferior.

Ahí estaba el detalle. Costa Rica nunca se sintió inferior. Se había preparado para esto sabiendo que la presión iba por cualquier lado menos por el de ellos. Con el marcador en contra frente a Uruguay no bajó los brazos, empató y volteó el partido porque se sintió lo suficientemente capaz para lograrlo, estaba convencido de que podía. Con más ojos sobre ellos ante Italia, no renunció nunca a ser protagonista del juego. El triunfo de los centroamericanos este viernes no fue algo de azar, como muchas veces pasa cuando el chico le gana al grande. Acá el arquero no fue figura, la defensa no rechazó decenas de pelotas dentro del área y no tenían a sus once jugadores arrinconados en los metros finales de la cancha.

Costa Rica se preparó, estudió al rival, se encargaron de limitar inteligentemente a Andrea Pirlo sin tener que recurrir a las faltas, aislaron a Mario Balotelli quien quedó siempre muy solo en ataque. Dominaron por completo en el primer tiempo y se fueron con una merecida ventaja al descanso. Italia tuvo la pelota en el complemento pero siempre en zonas intrascendentes. Triunfo y a octavos, dejando fuera del camino a Inglaterra y un cupo por el que Italia y Uruguay deberán luchar mano a mano.

Parece que los tres 'grandes' se habían preparado para enfrentarse entre ellos y se olvidaron del cuarto integrante del grupo. No lo van a admitir, pero pensaron que ese partido lo tenían ganado sin haberlo jugado. Les pusimos tres puntos en la tabla y el árbitro no había dado el pitazo inicial. 

Los subestimamos, los juzgamos sin darles una chance. Bryan Ruiz, capitán del equipo, lo resumió bien: "Estábamos en el grupo de la muerte y hoy los muertos son otros". La cenicienta ahuyentó a los cucos.

Rossana Salazar
@rossanasp

El ejemplo uruguayo

Foto: Fifa.com

La tarde de ayer nuevamente pudimos ver una demostración de orgullo y de la tan mentada garra charrúa. Nuevamente, en la tarde de ayer, apareció esa envidia no sé si tan sana por no poder jugar nosotros, los peruanos, con esas ganas.

Luis Súarez, el muelón delantero uruguayo, tan querido y admirado como aborrecido y repudiado entregó un partido (otro más) formidable ante Inglaterra. Marcó dos goles a Inglaterra y puso nuevamente en carrera a su selección que parecía iba a sacar pasajes, sí o sí, para Montevideo la próxima semana. Al ‘Pistolero’ le podrán discutir su ética, pero su rendimiento y efectividad son irrebatibles. 

Sin duda alguna su capacidad futbolística está apoyada en una más que buena técnica para jugar este deporte y en su innegable velocidad, pero no es el tipo más técnico del mundo y tampoco es el más veloz. Su principal fortaleza es el espíritu luchador que saca a la luz cada vez que entra a la cancha. Lo hace en su club siempre y parece que no pudiera dar más, pero llega a Brasil a jugar el Mundial con su selección y supera sus propios límites de entrega. Acaba de ser operado hace pocas semanas, el tipo hace su trabajo, pensando solo en romperla en el Mundial, y apenas está apto físicamente, lo hace: LA ROMPE.

Durante el partido vimos algo más, algo que primero nos preocupó mucho y que después no hace sino admirar al protagonista: Álvaro Pereira. El lateral-volante celeste quedó noqueado tras un choque fortuito con un rival. El uruguayo fue a barrer y en el accionar de la jugada recibió un rodillazo en la sien que hizo que en primera instancia pensemos lo peor, pues quedó tendido como muerto. La atención médica, su recuperación y saliendo de campo el doctor que pide su cambio. ¡Para qué! El grito de Pereira fue claro: “¡NO!”. La insistencia del galeno seguro exponiendo con razón, pero el jugador respondió con el corazón y los cojones: “¡¡NO!!”. El cambio no se hizo, en la siguiente jugada barrió otra vez y acabó jugando el partido en gran nivel. 

¿Son marcianos? No. ¿Hacen algo muy difícil? Tampoco. Solo le ponen ganas, ganas de ganar, ganas de destacar, ganas de dejar todo por sus colores, ganas de ser héroes y ganas de demostrar que juegan bien. Y creo que eso último es lo principal: les gusta JUGAR. Más que nada en el mundo, lo que les gusta hacer es jugar y juegan para ganar. No para gustar, no para ser queridos o admirados, no para divertirse, no para ganar plata, no para ser el bacán del barrio y salir con la flaca rica. Todo eso logran, pero como consecuencia y no porque fuera esa su finalidad.

¿Entenderemos eso por aquí alguna vez? Si desde chibolos jugamos a no correr, a no cansarnos (porque eso “es para los huevones”) difícilmente cambiaremos el chip. Y mucho más difícil será llegar al Mundial porque nuestros vecinos ya instalaron ese programa en su disco duro. Aprendamos a condenar al ocioso que no marca la salida, a carajear al lateral que cree que cumplió al trepar y no regresa nunca, a castigar al ‘6’ irracional que pega por las puras, a eliminar la costumbre de conducir de más la pelota. Pero principalmente, aprendamos a cansarnos cada vez que jugamos. Así hacen ellos, así debemos hacer nosotros y nos acabaran admirando porque, es verdad esto, sí pisamos más pelota que ellos.

Diego del Rosario
@ElPelotero6

miércoles, 18 de junio de 2014

España abdicó

Foto: fifa.com
Se puede quedar eliminado o ser superado por un equipo mejor pero España, la última campeona del mundo, abdicó su trono dejando la lamentable imagen de un equipo sin orgullo.

Más allá de repasar la gran gesta chilena, que jugó un partido perfecto ante España para lograr su pase a los octavos de final del Mundial eliminando al campeón, vale mirar lo hecho por los ibéricos, que terminan este ciclo ganador de una forma tan sorprendente como evitable.

El problema del equipo de Vicente del Bosque no es el estilo, pues basta ver como selecciones como Alemania o Italia han crecido en los últimos años con la idea de cuidar el balón. El problema ha sido no saber culminar el ciclo de algunos jugadores que ya no estaban al nivel de una competencia como el Mundial para darle lugar a la nueva generación. La selección española sub 21 se coronó campeón de Europa hace un año, así que recambio tiene.

De ese equipo apenas David de Gea y Koke entraron en esta lista y se quedaron de lado jugadores como Dani Carvajal, Isco, Rodrigo, Iker Muniaín o Álvaro Morata. Seguro no están todos para ser convocados a un Mundial pero sí para ya haber ido entrando al equipo. La renovación no se debió empezar con los convocados a este torneo, sino desde antes. Es difícil explicar los llamados de Fernando Torres o David Villa y se da a entender que la selección se formó en base a amistades en lugar de realidades. Es el caso de Pepe Reina, que está siempre presente porque da un 'buen ambiente' y no porque sea de verdad una opción a Iker Casillas.

El arquero del Real Madrid tuvo seguramente su peor torneo con la selección y se puede explicar en la poca continuidad que tuvo en la temporada debido a su suplencia en el equipo blanco, pero Del Bosque insistió con él. Ya no se podía pensar en reemplazarlo para el partido con Chile pues casi cualquiera elegiría a un Iker en bajo nivel en lugar de Reina. Lamentablemente De Gea se lesionó hace unos días en el entrenamiento y ahí entra la pregunta de por qué en lugar de Reina no se llevó a Diego López.

Los ciclos de Xavi Hernández y Xabi Alonso con la 'Roja' parecen cumplidos. El del Barcelona tuvo una temporada para el olvido y esa es una de las principales razones de la peor campaña del Barcelona en muchos años. El entrenador demoró 135 minutos en el torneo para darle una chance a Koke. Los jugadores lamentablemente no son eternos y por agradecimiento no se puede tener un sitio asegurado, sino seguiríamos viendo a Di Stéfano, Pelé y Maradona.

La mejor España, la que maravilló, se vio en la Eurocopa 2008, luego ganó el Mundial de Sudáfrica sin demasiado brillo pero con suficiencia y de ahí la Euro 2012, mostrando un excelente nivel en la final, pero no tanto en las fases previas. Lo que nos dejaron en este torneo de Brasil no fue solo un bajo nivel futbolístico sino una falta total de actitud y rebeldía ante la situación adversa. No hubo empeño, no hubo un líder que despierte al resto y tampoco pareció haber ideas desde el banco sobre cómo revertir la inminente eliminación en fase de grupos. 

Brasil 2014 marca el fin de la hegemonía española pero tienen con qué volver a competir, con algunos que ya están y con otros que deben entrar, y sin necesidad de renunciar al estilo que los llevó al éxito, ni de 'limpiar' a todo el plantel.

Rossana Salazar
@rossanasp

Todo va a estar bien

foto: fifa.com
Mucha decepción dejó el empate sin goles entre Brasil y México, sobre todo por la alta expectativa que generó el local antes del inicio de la Copa y que hasta ahora no sustenta dentro de la cancha. Sin embargo hay motivo para mantener el optimismo.

El jueves pasado empezó el Mundial con una ceremonia inaugural decepcionante que acabó siendo lo mejor de la jornada. El único partido programado era el Brasil – Croacia que, ya sabemos, acabó arruinando el impertinente Yuichi Nishimura al cobrar un penal inexistente en favor de la canarinha. No se había visto que la balanza se fuera a inclinar hacia un lado a falta de treinta minutos por jugar, así que solo quedó la sensación de que Brasil ganó por la ayuda arbitral y que debía lavarse la cara ante México.

Sin embargo lo que vimos fue una actuación elogiable y aplaudible del Memo Ochoa, quien se encargó, en repetidas oportunidades, de apagar el grito de gol brasileño desde antes que se emita el más mínimo intento de sonido. Una impecable performance del portero del Ajaccio francés y los murmullos de preocupación en torno del rendimiento de los verdeamarelos, bastante comprensibles.

Sin embargo, a pesar de ni gustar ni convencer en sus dos primeras actuaciones, a Brasil no le pudieron salir mejor las cosas. Fuera de que históricamente va de menos a más, tal como se han presentado los partidos del local, están obligados a jugar al 100% de su concentración de ahora en más. Imagínense que le ganaba claramente y con festival de goles a Croacia y a México; si eso llegaba a ocurrir, seguramente hubiera hecho lo mismo con Camerún y los jugadores, conociéndose la idiosincrasia perenne del futbolista brasileño, se hubieran relajado por sentirse muy superiores al resto.

Efectivamente lo hubieran sido… dentro de su grupo, pero la historia se escribe distinto a partir de octavos. Así, Brasil hubiera llegado a dicha ronda arrogante y demasiado confiado en sí mismo, es decir, sobrado y relajado. Más porque su rival hubiera sido (y va a ser) España o Chile, y cualquiera de estos que vaya a ser, llegará sin la holgura que los locales, pero con  el apetito intacto. Brasil hubiera corrido mucho riesgo en la segunda vuelta con un escenario así.

Tal como se han dado las cosas, ahora debe entrar con la cabeza muy fría y en extremo concentrado para vencer a Camerún, al que probablemente goleará y así tomará el vuelo necesario para afrontar la próxima etapa. Brasil estará bien y México también pues llega entonadísimo, depende de sí mismo para clasificar y cuenta con el Memo y otros varios atrevidos que pusieron más de una vez contra las cuerdas a Brasil. Más todavía si Camerún pone de su parte y le saca uno o más puntos a los croatas y así México podrá cantar su himno una vez más en octavos de final.

Todo va a estar bien, pero con los brasileños y mexicanos. No será así en el grupo H que debutó ayer y resultó una gran decepción. Ni Bélgica, ni Rusia, ni Corea del Sur, de quienes se esperaba buenas actuaciones, dieron la talla. Históricamente, las participaciones de estas selecciones no pasan de aceptables. Parece ser que esta vez no será la excepción.

Diego del Rosario
@ElPelotero6

lunes, 16 de junio de 2014

La 'Máquina' alemana

Foto: fifa.com
La selección alemana mostró sus credenciales como candidato al título con un triunfo sin contemplaciones por 4-0 sobre la Portugal de Cristiano Ronaldo, que más que nunca demostró en su debut que es CR7 y diez más.

Si el Mundial no fuera en Brasil, estaría claro que el máximo favorito a levantar el trofeo era Alemania, esa selección que siempre se mete pero que en los últimos años no ha podido dar el paso final para llevarse los títulos.

Con un equipo lleno de talento y entrega, los dirigidos por Joachim Löw son, junto a Holanda, los que mejor impresión han dejado en su presentación. Y es que frente a Portugal ejercieron un dominio completo y de principio a fin. No necesitaron de un '9' puro para tener más peso en ataque y tampoco de mucho traslado para llegar al área rival.

Con Philipp Lahm como eje en la volante germana, Sami Khedira y Toni Kroos se desprendieron con frecuencia para llegar con peligro sobre el arco portugués. Dos talentosos como Mesut Özil y Mario Götze se encargaron de acompañar a Thomas Müller en el ataque pero también cumplieron con la tarea de replegarse cuando tocaba defender. Alemania se acoplaba bien atrás cuando Portugal buscaba llegar, mientras que se estiraba con mucha rapidez cuando había que atacar.

Los lusos dejaron una mala imagen, con Pepe una vez más mostrando su lado 'matón', siendo tan irresponsable para hacerse expulsar en el primer tiempo y dejar a su equipo casi a la deriva. El arranque del partido no había sido malo para Portugal pero tras el primer gol todo se vino abajo, los actores de reparto nunca ayudaron a la estrella. Resultó casi inevatible sentir compasión por Cristiano Ronaldo, que hubiera cambiado a todos sus compañeros por Özil al menos durante diez minutos.

Resto de la jornada

Irán y Nigeria aburrieron a los valientes que se quedaron a ver la totalidad de su partido y 'ofrecieron' el primer 0-0 del torneo. Gracias, pero ojalá no vengan más así.

Más tarde, Estados Unidos venció por 2-1 a Ghana, que dominó todo el partido pero se quedó con las manos vacías. Los africanos, con excepción de Costa de Marfil, no vienen dejando una buena imagen en lo que va del torneo.

Rossana Salazar
@rossanasp

Los sudamericanos ¿dan la hora en el Mundial?

Foto: fifa.com
Yo creo que no. Los resultados han acompañado a la mayoría de las selecciones de la CONMEBOL que juega en Brasil 2014, pero el fútbol no ha estado de su lado o han tenido resultados engañosos.

Comenzó el Mundial hace cuatro días y ya vimos jugar a todos los equipos de Sudamérica. La estadística en cuanto a resultados es favorable porque cuatro de los seis se impusieron en sus respectivos encuentros. Brasil venció 3-1 a Croacia, Chile obtuvo el mismo resultado frente a Australia, Colombia fue el más prolijo y venció 3-0 a Grecia mientras que Argentina logró un moderado 2-1 contra Bosnia y Herzegovina. Uruguay y Ecuador no tuvieron tanta fortuna y cayeron en sus partidos ante Costa Rica por 3-1 y Suiza por 2-1 respectivamente.

De los dos vencidos, solo Uruguay fue derrotado claramente en el marcador y en el juego según el decir de la mayoría. Es verdad, los ticos no tuvieron ningún problema para atropellar a los celestes que no encontraron la manera de manejar el juego. Ecuador perdió por poco y sobre la hora, pero no es atenuante ante la única verdad que es que igual fue derrotado. Si hubiera sido un dominador más marcado, no hubiera expuesto el resultado hasta el último minuto y tampoco se le hubiera escapado el punto que lograba hasta el aliento final ante los helvéticos. Dos sudamericanos abajo ante rivales que no son ni lejanamente los cucos del Mundial.

El optimismo se asoma cuando vemos los resultados de los otros cuatro equipos “hermanos”. Por cierto, ¿en verdad encuentran hermanos a los representantes de la región? A mí me cae mejor Japón que Ecuador, me alegra más que gane Portugal a que lo haga Chile y no me preocupa que pierdan Argentina, Uruguay, Brasil o Colombia si no es porque los puse triunfadores en mi polla. En fin, repasemos igual las victorias de los “hermanos”.

Argentina quedó lejos de mostrar la superioridad que a priori se esperaba pudiera plasmar en el campo de juego ante los bosnios. Brasil nunca fue más que los amigos con camiseta de mantel y recién torció el resultado en su favor cuando Nishimura san dio como penal aquella NO falta sobre Fred; creo que igual hubiera acabado ganando el partido sin esa ayuda, pero no lo podremos comprobar. De cualquier forma, no demostró ser muy superior que Croacia. Chile y Colombia ganaron limpiamente y dejando una mejor imagen en sus triunfos pero los obtuvieron ante dos equipos que deben estar en el lote de los que llegaron menos preparados al Mundial.

Preocupémonos, pues, por nuestros “hermanos” porque no le han ganado a nadie. ¿Qué va a pasar cuando choquen con Holanda? O con Alemania, aunque recién sale a jugar hoy. Hasta la misma España, humillada en su debut, presentó un juego muy superior, durante 60 minutos, al que exhibieron todos los equipos sudamericanos. Otros como Inglaterra y Francia también han mostrado más y falta ver a Portugal, Bélgica y Rusia.

Esto recién empieza. Brasil es el que acostumbra ir de menos a más y está en su país; pinta como el único con crédito a largo plazo. De los demás, alguno, por lo visto hasta aquí, podría llegar a cuartos mientras que el resto debería irse antes. A ver si me equivoco, por el bien de la región (?)

Diego del Rosario
@ElPelotero6

viernes, 13 de junio de 2014

La 'Furia' naranja

Foto: fifa.com
Habían cuentas pendientes y aunque no han quedado del todo saldadas pues una derrota en la final solo se cura en la misma circunstancia, Holanda se dio el gusto de humillar a España y a todos sus campeones del mundo.

Pasó el segundo día del Mundial y ya tenemos un partido de esos que quedará imborrable en nuestros recuerdos. No es normal que entre dos potencias haya una goleada tan amplia, no es normal que el campeón del mundo pierda de esta forma, no es normal la calidad de algunos de los tantos y mucho menos es normal que el considerado por muchos mejor arquero haga el ridículo en tres goles.

La sensación final del partido es que el ciclo ganador de España terminó acá y que Holanda es candidato al título, no así considerado hasta hace 24 horas por la mayoría de personas. Pero no hay que apurarnos, los hispanos también arrancaron con derrota el Mundial pasado pero en circunstancias totalmente diferentes.

En esa derrota contra Suiza hace cuatro años quedaba como conclusión que los dirigidos por Vicente del Bosque eran injustos perdedores pues habían hecho todos los méritos para ganar. Este no es el caso del partido ante Holanda, en el que la sensación no es de una derrota, sino de una masacre. 

El primer tiempo mostró equilibrio pues aunque España tenía la pelota no tuvo cantidad de ocasiones claras. El gol llegó por un penal mal cobrado y David Silva falló lo que hubiera sido el 2-0 tras genial pase de Andrés Iniesta. Holanda tuvo una en los pies de Arjen Robben y luego el empate, una de esas bellezas que quedan impregnada en las memorias de todos los que la vimos. La forma de Robin van Persie de desprenderse de los defensas para marcar el espacio libre y la técnica para volar y cabecear sin necesidad de controlar antes, demuestran el gran nivel de un delantero lleno de calidad. 

El complemento ya fue todo de Holanda, que desdibujó por completo a la 'Roja'. Los tantos de Robben son más que dignos de destacar, bailó a todo lo que se le presentó al frente, en el primero a Gerard Piqué y en el segundo le ganó a Sergio Ramos en la carrera para luego dejar gateando a Iker Casillas, que ya se había equivocado en el tercer y cuarto tanto. Es la imagen del portero la que nos da el sabor de desastre español, ver a una figura como Casillas echado en el césped fue como ver al general del ejército rendido en el campo de batalla.

Es pronto para decir que España está fuera, pero es claro que se complicó mucho en un grupo muy fuerte. Holanda mostró credenciales pero debe mantener el nivel pues a veces cuesta voltear la página tras una victoria tan resonante.

Lo que nos dejó la fecha

En el arranque de la jornada vimos a México dominar por completó a Camerún aunque el resultado de 1-0 fue corto, en parte gracias a la mala actuación de los líneas que le anularon dos goles legítimos al 'Tri'. Los africanos demostraron una vez más que solo de potencia física no se gana en el fútbol.

Para cerrar al día vimos al Chile de Jorge Sampaoli, que empezó como todos podíamos imaginar, mostrando mucha presión y movilidad por parte de todos sus jugadores para lograr ponerse en ventaja rápido. Australia reaccionó gracias a la gran actuación de su mejor hombre, Tim Cahill, y un bajón en el nivel de los 'mapochos' en el complemento por evidente cansancio pero finalmente se pudieron imponer por 3-1.

Rossana Salazar
@rossanasp

Todo bien, menos el japonés

Foto: fifa.com
El partido, Brasil, Croacia y el fútbol mismo no necesitaban a alguien como Yuichi Nishimura para malograrnos la fiesta. Una grosería arbitral del japonés desvirtuó por completo un correcto encuentro de fútbol en que el local halló una inesperada resistencia croata.

Luego de la ceremonia inaugural de Mundial, los hinchas del fútbol no podíamos imaginar cómo podía hacerse peor la tarde. Ya resultaba bastante castigo que no haya estado Shakira con una canción de su creación y bailando samba, pero el destino nos tenía guardado a un japonesito bastante poco honorable.

El partido empezó como podía esperarse: con Brasil nervioso/cauteloso y poco potente pero con el control del balón (como suele iniciar las Copas del Mundo) y con Croacia esperando retraída en apariencia, a la espera de poder alcanzar una contra que resulte mortalmente sorpresiva. Efectivamente le salió la jugada a los balcánicos pues en su tercera trepada por izquierda lograron tirar un centro al ras que encontró al desafortunado Marcelo para que la encaje en propia puerta.

Unos minutos después Neymar le acomodó un codazo digno del Bellator 2500 a Luka Modric y recibió la tarjeta hepática. El comentario general fue que pudo ser expulsado, pero nadie se arañó de más. En la siguiente jugada, el mismo delantero tiró una mini diagonal de derecha al centro y cruzó el balón con precisión billarista para marcar la igualdad antes de que la galera se impaciente. Así se fue la primera mitad con una paridad de fuerzas que no esperaba la mayoría.

“Para el segundo tiempo será” debe haber sido lo que pensaba la gente, al menos yo lo hice, esperando que el pentacampeón pueda arrollar en el complemento, dado el potencial cansancio croata. Ya en el primer tiempo había empezado a desordenar su doble línea de cuatro y los brasileños pudieron desarrollar un poco más de su juego al encontrar esos espacios. El partido transcurría así, mucho mejor que los que vimos en la primera ronda del Mundial pasado, con ambos equipos esperando dar el zarpazo ganador, en un combate de paciencia y precisión, cuando apareció el japonés para tirar todo al hoyo.

Se acabó el ajedrez, la competencia, la fuerza, la habilidad y la estrategia porque un necio descerebrado creyó que el local necesitaba de una ayudita para salvar su resultado. El encuentro no era el mejor de la historia, pero se estaba jugando bien y poco a poco Brasil iba arrimándose a la portería de los de camiseta de mantel. Muy probablemente hubiera acabado ganando con angustia, con el gol del desnivel sobre la hora, con justicia y honor, pero ya no lo sabremos porque Nishimura san nos ROBÓ el fútbol. Ojo, no solo perjudicó a Croacia en el resultado y, probablemente, en su clasificación, cosa que ya es bastante grave, sino que además nos hurtó la alegría y emoción a los hinchas. Ni el Equipo Rocket la pudo hacer peor. Domo arigato, Nishimura. 

También se le reclama el no haber echado a Neymar, pero el reclamo es extemporáneo pues nadie saltó más de la cuenta oportunamente, no seamos caraduras. El gol anulado a Olic sí fue un acierto porque existe la carga sobre Julio Cesar, el portero brasileño, dentro del área chica. Allí los arqueros son virtualmente intocables.

Sobre el final, Oscar probó la teoría de este humilde servidor: los brasileños ganarán el Mundial no porque los árbitros estén comprados si no porque apenas tienen la posibilidad de patear al arco suelen sacudir las redes. Así hizo Neymar en el primero, así lo hizo Oscar al final y hay otros de verde y amarillo que pueden hacerlo también. Es un súper poder que ninguna otra selección tiene.

Diego del Rosario
@elPelotero6