El equipo por excelencia

La selección alemana se coronó campeona del mundo tras vencer por 1-0 a Argentina en la final. Los germanos fueron por lejos el mejor equipo del torneo y se llevaron un título que es consecuencia del trabajo de muchos años.

Séptimo infierno

Alemania era favorita ante el local Brasil, lo cual ya decía bastante del actual 'Scratch', pero lo que ocurrió en el Mineirao fue una pesadilla jamás imaginada por la torcida.

Los hérores inesperados

David Luiz, Hummels, Van Gaal y Krul se llevaron las miradas en los partidos de cuartos de final. En Argentina, además, destacó el equipo por encima de la individualidad. Los favoritos se metieron a semifinales, sufriendo, pero entraron.

Esos no eran tan malos

Clasificó Argentina a los cuartos de final de la mano de Lionel Messi. Clasificó Argentina jugando sin gustarle casi a nadie. Muchos asocian a este Messi de esta Argentina con el Maradona de esa Argentina. Pero hay una diferencia notable.

Trama nueva, final conocido

Francia y Alemania vencieron a Nigeria y Argelia y clasificaron a cuartos de final del Mundial. Los africanos estuvieron cerca de sorprende pero, como era de esperarse, ganaron los de siempre.

lunes, 19 de mayo de 2014

Lucha y sigue luchando



Novak Djokovic se quedó con el Masters 1000 de Roma tras vencer en la final a Rafael Nadal por 4-6, 6-3 y 6-3. A una semana del inicio de Roland Garros, el serbio demostró una vez más que puede superar adversidades con su incansable lucha.

Cada vez que se enfrentan Rafael Nadal y Novak Djokovic, que con el partido de este domingo en Roma ya son 41 veces, uno espera un gran encuentro y esto no se debe solo al nivel que ambos presentan, sino al corazón y la mentalidad que llevan consigo a la pista. Los encuentros entre ellos tienen vaivenes porque el que está abajo en el marcador siempre encuentra la fuerza para meterse de vuelta al duelo.

Los dos mejores jugadores del mundo no pasaron sobrados las rondas anteriores en este torneo. Tuvieron que superar partidos adversos, situaciones complicadas y sus propios e inesperados errores para llegar al partido decisivo y verse nuevamente las caras. Era de esperarse que esta sería una nueva batalla como lo fue la semifinal de Roland Garros 2013, la final del Abierto de Australia 2012, la final del US Open 2011 o cualquier otro encuentro entre los dos en el que lo único variable es el ganador final, mas no la atractiva trama. Porque si uno de los dos parece destinado al triunfo, aparece el otro para complicarle el camino o cambiar el rumbo de este.

A una semana del segundo Grand Slam de la temporada, ambos llegan un año más como los grandes favoritos, con la clara diferencia que Nadal es el rey absoluto de Roland Garros con ocho títulos y Djokovic busca el gran torneo que le falta en su vitrina.

Es difícil hablar de una ventaja psicológica a favor de Djokovic tras este triunfo en Roma porque Nadal es probablemente el jugador de mentalidad más fuerte en el circuito. Basta revisar esta misma temporada, en la que si bien no ha tenido tanto éxito como podría haberse esperado, ha sacado adelante partidos que todos daban por perdidos, situación que también suele caracterizar al serbio. Los dos son los luchadores del tour, a los que hay que dispararles cuatro veces para poder asegurar que perdieron.

Djokovic ganó los últimos cuatro encuentros en los que enfrentó a Nadal y querrá mantener esa racha, mientras que el español buscará revancha. El próximo encuentro entre ambos seguro se dará en Roland Garros y solo nos queda esperar quién será el ganador de la siguiente batalla.

Rossana Salazar
@rossanasp

viernes, 16 de mayo de 2014

Mejor sírveme otra Copa




La edición 2014 de la Copa Libertadores presenta cuatro semifinalistas outsiders. Una reivindicación de los más débiles dicen hinchas y periodistas, pero hay que mirarla con un poco más de detenimiento.

Está en la naturaleza humana ponerse del lado del menos fuerte, del desvalido o del enclenque toda vez que se enfrenta a un rival poderoso. A todos le da gusto que un equipo chico, cuando vemos fútbol, le gane a uno grande; incluso al gigante derrotado le causa cierta ternura que ese pequeñín haya podido rasguñar algo de gloria a sus expensas. De este modo, por más feo que jugó, todos quisieron a esa Grecia campeona de Europa, o al Cienciano ganador de la Sudamericana y también al Once Caldas cuando se hizo de la Copa Libertadores.

Justamente en esta edición de la Libertadores han llegado a instancias finales cuatro equipos poco o nada acostumbrados a llegar tan arriba en la competencia continental. Están el Nacional paraguayo, San Lorenzo de Almagro, Bolívar de La Paz y el Defensor Sporting del Uruguay. De ellos solo los argentinos ya han estado antes disputando partidos semifinales, pero de esto ya pasó mucho tiempo, desde 1988 la última y la anterior a esa fue en 1960, e la primera edición de la Copa. Prácticamente se puede decir que ninguno de estos equipos ha escrito historia grande en el torneo.

¿Entonces son equipos chicos a los que se les puede ver condescendientemente? Ciertamente no, puesto que son equipos grandes en sus respectivos países y todos ellos tienen deudas grandes con sus hinchadas y consigo mismos por no haber podido hacer una Libertadores memorable en más de 50 años de competición. Defensor y Nacional son los terceros o cuartos en popularidad en Uruguay y Paraguay sin haber logrado muchos campeonatos en sus ligas, y San Lorenzo se hace llamar el “quinto grande” de Argentina. ¿En qué país hay cinco grandes? Los grandes son dos o tres, cuatro ya es un exceso; reconocerse quinto y hacerse llamar grande, en opinión personal, roza la sinvergüencería.  Pero aceptémoslo grande en su país, a San Lorenzo, por convención y para simplificar la idea de la nota. Y de Bolívar ni hablar, es el equipo más grande de Bolivia, con una hinchada inmensa y una incalculable colección de títulos a nivel local y nunca antes pudo meterse entre los cuatro grandes del continente. ¿Son equipos chicos adorables, pregunto nuevamente? No lo creo.

A su condición de equipos grandes o, al menos, populares que nunca fueron nada internacionalmente, hay que sumarle el estilo de juego que han mostrado en la Copa. Cuando Once Caldas y Cienciano ganaron, eran equipos atrevidos y con un buen juego colectivo en ataque y defensa, lo que legitimó aún más sus títulos, por si hiciera falta luego de alcanzar los triunfos. Grecia fue muy defensiva, pero sus contras eran realmente letales y lograron imponerse en ambas áreas a equipos muy poderosos. Nacional, por ejemplo, ¿a quién le ganó? Y si bien es cierto ha podido ganar sin llegar a patear penales, es un equipo que llega más que el promedio y que falla muchos goles. Se hace poco querible, ¿no?

San Lorenzo se ha mostrado fuerte en defensa, concentrado y ha sido eficiente en sus contras, pero su propuesta de juego es bastante básica, casi lo mismo que Defensor Sporting que al menos puede jactarse de haber vencido al Atlético Nacional, el equipo que pintaba como el más fuerte de los ocho cuartofinalistas. Los uruguayos tienen un contragolpe muy bueno pero tiene que considerarse qué tan útil le resultará ante equipos que juegan a lo mismo que ellos. Dejan poco para la ilusión y tampoco te invitan a que los adoptes como favoritos.

Bolívar es más atrevido y propone bastante más cuando juega de local, debe ser la defensa menos fuerte de los cuatro en carrera pero su ataque se distingue claramente por encima de los demás. Sus rivales han sido medianamente poderosos y eran favoritos cuando enfrentaron a los bolivianos, pero estos los mandaron a sus casas. Quizás tienen como pendiente una gran actuación, una llave ganada con absoluta claridad como para hacerse del cariño de los hinchas. A pesar de esto, por  juego, pueden ser los que están más próximos a quedarse con la preferencia del público.

Una Copa Libertadores feona esta del 2014 y que encima se enfriará por jugarse en año de Mundial. Más triste aún tener la certeza de que el que gane no tendrá muchas chances de pelear el Mundial de Clubes, ¿o usted ve a cualquiera de estos tumbándose al Atlético o al Real Madrid? Que se acabe rápido y venga la siguiente con un mejor nivel, que es lo que verdaderamente importa.

Diego del Rosario
@ElPelotero6

viernes, 9 de mayo de 2014

La historia de la “Hormiga Atómica”


Con una pequeña Piwi con rueditas que le dieron en el día de Reyes, empezó la historia de amor entre Marc Márquez y las motos. Él solo tenía 4 años y ya quería "una moto con gasolina que da saltos" y en un polígono industrial de Cervera en Barcelona, hizo sus primeras prácticas con su flamante regalo.

Algún tiempo después, provocó una caída a su padre Julià al intentar alcanzarlo, allí se dieron cuenta que era hora de dejar las motos de montaña, pasar a las de velocidad y a las competiciones de circuito. Desde ese momento, Márquez no ha dejado de crecer física ni deportivamente de la mano de Emili Alzamora, campeón mundial de la categoría 125cc.

Como anécdota queda aquel vehículo de 21 kilos que llevaba en su primer año en 125cc para poder dar el peso mínimo moto-piloto, pues era solo un niño. Un niño tímido que prefería ocultarse en las grandes presentaciones de Repsol, marca que ha patrocinado toda su carrera deportiva

En el 2010, se convirtió en el segundo campeón más joven de 125 cc, con solo 17 años y 263 días, solo superado por Loris Capirossi en 1990, 98 días menor. Además, impuso un nuevo récord con 12 poles en una temporada y 10 triunfos, quedando a uno del récord de Rossi.

Pero donde empezó a hacer historia fue en Moto2. En su año de debut, todo señalaba a que dominaría la categoría, sin embargo, tuvo una mala racha de tres carreras sin sumar puntos. Entonces llegó la remontada más espectacular en el motociclismo cuando recortó 82 puntos en 11 carreras al posterior campeón Stefan Bradl.

Para la posteridad quedó la increíble carrera donde partió en la última posición tras recibir una sanción por atropellar al tailandés Wilarot. Márquez adelantó a 35 rivales, 22 de ellos en la primera vuelta, para terminar ganando la carrera.

Lamentablemente llegaría su peor lesión en su corta carrera, ocasionada por la negligencia de los comisarios en la carrera de Sepang que no señalaron con la bandera de lluvia esta situación. Le quedó como secuela una parálisis en el músculo oblicuo superior del ojo derecho que le daba doble visión periférica. Tres meses después fue operado en Barcelona, lo que lo dejó sin pretemporada.

Para su segunda temporada en Moto2 se propuso no cometer los mismos errores. Fue más regular, administró mejor las carreras y fue más "lanzado" a la hora de adelantar. Eso quedó demostrado en Motegi, en el que un "error de novato" lo dejó clavado en la salida y remontó del puesto 28 al 1 en una carrera inolvidable.

El 14 de noviembre del 2012 Marc Márquez tomó posesión de su Honda de MotoGP en Chester, en la que declaró que en el 2013 optaría por el premio "revelación del año", pero ese galardón le quedaría chico al pequeño Marc.

Primero rompió sus propios récord de juventud, luego los de "revelación" y no desaprovechó las caídas de los favoritos Lorenzo y Pedroza. Eso le abrió las puertas al título mundial de MotoGP tras 6 victorias y 16 podios en 18 carreras.

Así consiguió ser el campeón del mundo más joven de la historia con 20 años y 266 días, en lograr el título en las tres categorías y en obtener el título en su primer año y con 334 puntos.

En este 2014, en lo que va de la temporada, Márquez ha conseguido 4 poles, 4 victorias consecutivas y puntaje perfecto. La supremacía de la “Hormiga atómica” continúa y no ha sido “flor de un día”. La era de Marc Márquez ha comenzado y al parecer, ni su ídolo Valentino Rossi podrá detenerlo, pero, ¿podrá emularlo? Solo la historia lo dirá.

Paula Alvarado
@PauAlvarado24

jueves, 8 de mayo de 2014

Hagamos la simple



Un técnico serio, mantener al equipo, hacer un mix de experiencia y juventud en el plantel, llevar a los jóvenes de a pocos y asignarles responsabilidades desafiantes pero que puedan alcanzar. Cosas evidentes que no siempre se aplican.

Muchas veces escuchamos o leemos frases del tipo “no existen las verdades absolutas”. Esta frase la tomamos como cierta cuando se trata de deportes y parece no tener puntos flacos pues cada aseveración cuenta una y otra vez hechos que derrumban su certeza. Ni siquiera una afirmación tan sólida como esa que dice que un equipo ideal es una mezcla óptima de juventud y experiencia es absoluta pues pueden contarse ejemplos de lo contrario como el Cienciano campeón de la Sudamericana 2013 con puros ‘tíos’ o como seguramente hubiera sido el destino de Alianza Lima en 1987 pero la historia quiso que no pudiéramos comprobarlo de una manera muy dolorosa.

Sin embargo es lo que manda la lógica, hacer la simple y no tratar en cada caso de descubrir la rueda. Equipos de “viejitos” o todos cavernícolas que ganen como la Grecia campeona de Europa son casos aislados y, muy probablemente, en la mayoría de los casos, hayan sido producto del azar. Resulta mucho más conveniente armar equipos que combinen sin grandes misterios las edades de los jugadores y sus capacidades técnicas. Porque tampoco hay equilibrio si se trata de una escuadra donde todos tienen guante de seda en el pie, en cada caso se requiere del sargento, del perro de presa, que cambie la idiosincrasia del equipo en momentos específicos, en el estilo de juego y en la personalidad.

Es para lamentar que veamos equipos que juntan gente que tiene recorrido pero no calidad. O lo que ocurre con algunos jóvenes que son promovidos y que no dan fuego o que se queman porque se les cargan responsabilidades que no están de acuerdo a la madurez que han alcanzado. Esta situación se hace más evidente en los equipos grandes, aquellos que deberían ser la referencia del fútbol peruano y que aún no tienen claro cuál es su norte. No pongamos nombres, todos sabemos a quiénes se pueden acomodar en uno u otro grupo.

Lo ideal es copiar o replicar el trabajo que hizo la San Martín… con su equipo de vóley. Trajo el año pasado y mantuvo a un profesional serio y destacado para la dirección técnica como lo es Juan Diego García, con experiencia en nuestro medio y en Europa. Reemplazó adecuadamente a sus refuerzos foráneos: tras la partida de las dominicanas Cándida Arias y Yonkaria Peña, que estuvieron la temporada pasada, fue por la serbia Jadranka y Milca de Brasil, además de mantener a Patty Soto y a Yulissa Zamudio para poner la cuota de experiencia. ¿Y la juventud? Zoila La Rosa quien ya tiene un tiempo probando su valor y Ángela Leyva quien con años de adolescente se comporta como toda una veterana en la cancha. Un equipazo este de la San Martín, con todos los elementos que manda el más básico de los criterios. A ver si aprendemos algo para no seguir viendo un nivel tan pobre en otros deportes.

Diego del Rosario
@ElPelotero6

miércoles, 7 de mayo de 2014

Finales dramáticos



Las actuales temporadas de la Premier League y la Liga española nos ofrecen finales emocionantes gracias a candidatos sorpresas y dolorosas caídas en los últimos tramos.

En las predicciones de inicio de temporada no se hablaba con fuerza de Liverpool y Atlético Madrid como campeones de sus respectivas ligas. En Inglaterra pesaban más Manchester City, Chelsea, Arsenal o Manchester United, mientras que en España se esperaba una nueva temporada de lucha mano a mano entre Barcelona y Real Madrid, como ha sido los últimos años.

A falta de apenas tres fechas para el final de ambas ligas, los dos equipos llegaban como líderes y favoritos pero en el público se mantenía la duda de si lo podrían lograr o no. Considerando que Liverpool no se corona en Inglaterra desde 1990 y el Atlético no lo hace en España desde 1996, se puede entender el escepticismo y las últimas caídas hacen todavía más lógicas las dudas.

Lo ocurrido con el Liverpool en las últimas dos jornadas parece una película de terror para sus hinchas y de fantasía para los del Manchester City. Primero fue el partido con el Chelsea, que presentó varios suplentes, en el que la caída del hombre emblema, Steven Gerrard, generó el primer gol de los 'blues', que se terminaron llevando el triunfo por 2-0 de Anfield. El héroe de las películas suele equivocarse a mitad de la misma, cuando todavía hay tiempo de solucionar el problema pero el tantas veces salvador capitán del Liverpool no ha tenido tiempo de componer esta situación.

En la penúltima fecha del torneo y con la obligación de ganar y en lo posible hacerlo por una buena diferencia, Liverpool visitó al Crystal Palace y ganaba por 3-0 hasta el minuto 79. Pero los locales, sin nada por qué pelear en el torneo, anotaron tres veces en diez minutos, convirtiendo así el final de temporada del Liverpool en un sueño cruel, de esos que provocan cerrar los ojos para intentar cambiar el final. Las lágrimas de Luis Suárez sobre el césped tras el encuentro reflejaron la impotencia y dolor de los 'reds', que estando tan cerca cometieron errores sobre el final de la película, en esa parte cuando un giro en la trama marca la diferencia entre el llanto de tristeza y el de felicidad. 

La historia del Atlético no alcanzó todavía esos niveles de drama pero hasta el momento mantiene el suspenso. Diego Simeone ha hecho de su equipo un grupo muy compacto, que ha podido hacerle frente a todos los rivales que enfrentó y por eso siguen en la punta de la Liga española contra los pronósticos inciales y además disputarán la final de la Champions League. Los 'colchoneros' necesitan cuatro puntos de los últimos seis que le quedan por disputar para lograr un título impensado por el público en el arranque de la temporada.

Sin embargo, la última derrota ante el Levante, iniciada con un tanto en propia puerta de Filipe Luis, hace que todavía no se pueda asegurar su coronación. Real Madrid y Barcelona necesitan ganar todo lo que les queda y esperar un resultado pues no dependen de sí mismos, a diferencia del Atlético, pero a pesar de eso muchos creen que los blancos todavía pueden ganar la Liga. Pero los de Simeone tienen la palabra, dependen de sí mismos para hacer que el trofeo termine en sus brazos y dejar a los otros dos como los personajes secundarios que no llegaron a tiempo.

Liverpool y Atlético sorprendieron esta temporada por haber estado al nivel y por encima de los candidatos. Uno todavía puede lograr el objetivo sin tener que soñar tanto, al otro solo le queda hacerlo. Más allá del resultado final, los dos nos han permitido disfrutar de una gran temporada europea con finales de película.

Rossana Salazar
@rossanasp

jueves, 1 de mayo de 2014

Atleti empujó el bus


El Chelsea de Jose Mourinho entregó una de sus peores actuaciones en mucho tiempo y fue derrotado sin atenuantes en Stamford Bridge por el Atlético de Madrid. Los ‘Colchoneros’ extendieron la ilusión y van a Lisboa a enfrentar el Derby más importante de su historia.

Nadie quiere a Mourinho. Una afirmación tan verdadera como que el famoso autobús es anti fútbol puro. Pocas cosas tan alejadas de la realidad pues se trata de un estilo válido que se apoya en estrategias que no superan el reglamento, que da resultado y que muchos aficionados valoran, respetan y celebran. Por ello mismo, a pesar de lo antipático que resulta a la mayoría, Jose Mourinho es indiscutiblemente un personaje querido y discutiblemente carismático.

Él ha hecho famoso al bendito autobús. Una distribución de sus jugadores tan próxima al arco propio y apretujada que da la impresión que una Orión estuviera estacionada delante del arco que usualmente defiende Petr Cech. Lamentablemente para él, el Chelsea y sus seguidores, el micro lo cuadró en cualquier otra parte porque los Blues defendieron como cualquier equipo cultor del ‘Tiki Taka’: la primera y segunda línea dejaban de diez a quince metros de distancia entre sí y parecía que querían ocupar todo el ancho del terreno de juego. Eran demasiados espacios que un equipo cuajado y corajudo como el Atlético supo aprovechar. Ya antes de los goles había avisado varias veces sin que Schwarzer fuera capaz de brindar la seguridad que regala Curtois.

El gol de los locales, el de Fernando Torres (¿cuál otro?) llegó más por una genialidad sumada al despliegue explosivo de Willian que por un dominio claro de su equipo. Iba más de media hora de juego y la paridad de fuerzas era bastante evidente; una diagonal cruzada hacia afuera a velocidad supersónica y un regate que no se ve así no más en ningún lado dejó el balón servido al ‘Niño’ para que no celebre la anotación que llevaba a los suyos a chocar contra el Real Madrid en el Estádio da Luz. Tanta alegría londinense, tanto espejismo.

Atlético de Madrid no había llegado a esta instancia de regalo. Es uno de los equipos que mejor juega al fútbol y supo superar rivales bastante complicados derrotándolos con goles. Ante una defensa que hacía flecos por todos lados, era de esperarse que llegara a anotar tal y como sucedió antes del descanso. 

Una jugada que fue del centro a la izquierda, de la izquierda a la derecha y de la derecha al medio para que Adrián rompa el arco, en la que ni los defensores, ni los volantes ni el portero hicieron mucho por evitar la caída. Con eso bastaba para avanzar a la final para encontrarse con el rival de siempre, pero había más. Poco después de comenzado el segundo tiempo, Mourinho creyó que sería buena idea mover aún más adelante el bus (!) y pasó de tener solo un atacante a tratar de hacer daño con dos. No podía ser más anti él mismo y el destino lo castigo por traicionar sus propias ideas con el penal que cometió el que supuestamente debía salvarlo: Samuel Eto’o cometió una infracción de Kinder Garden luego de que sus compañeros no pudieran despejar un balón que pedía a gritos ser revoleado de cualquier manera. Llegó la ejecución fría de Diego Costa, que dejó desparramado a Schwarzer (Cech te extrañamos tanto) y habría tiempo para más.

A partir de ese momento, lo que era un mal planteamiento y una mala ejecución pasó a ser el más calamitoso parque de diversiones que se haya visto en Hammersmith y Fulham. En ese punto Chelsea no hallaba norte, no hallaba al Atlético y no se hallaba a sí mismo. Era todo toque y camote, los azules correteaban sin ton ni son a los españoles que obviamente iban a poner el tercero. Arda Turan hizo cuanto le provocó por un lado, sacó el remate, le dio al travesaño que devolvió un rebote al centro del área que NADIE, NINGUNO de azul fue a recoger (increíble que no haya habido ahí ni el recuerdo de una defensa sólida) como sí lo hizo el mismo Turan. Un cachetadón para el equipo que se jacta de defender mejor que nadie en el mundo.

Antes de la debacle y también después de ella, Chelsea tuvo algunas oportunidades pero que se perdieron en las manos de Curtois. Ahora esas mismas manos milagrosas, junto con la de todos sus compañeros y, claro, las del cuerpo técnico, que empujaron al más allá el autobús de Mou, se van para Lisboa a pelear por levantar una Copa que se le escapó hace cuarenta años.

Diego del Rosario
@ElPelotero6